El recién nacido: necesidades alimenticias y emocionales
Puericultora, Doula y Docente del Primer Programa Argentino de Formación en Primera Infancia y Crianza (www.primerainfanciaycrianza.blogspot.com)
Durante el embarazo es difícil para las madres y más aún para los padres, tomar conciencia de lo que está sucediendo dentro del útero. Entender que hay otro ser humano con nuestra información genética perfectamente combinada nos resulta difícil de pensar y de sentir. Por eso, lo primero que proponemos es pensar en recorrer con el pensamiento el cuerpo de nuestros bebés en la panza, su corazón latir, sus uñas, los dedos, el pelo y también sus sensaciones. ¿Tendrá frío o calor? ¿Qué partes de su cuerpo o del cuerpo de su madre podrá tocar con las manos? ¿Qué olerá? ¿Qué verá? ¿Cómo escuchará? ¿Qué gustos saboreará? ¿Le gustará el movimiento? ¿Cómo será vivir en el agua, acompañado por el sonido rítmico de los latidos de mamá? Pensemos en sus sentimientos, en cómo percibe todo lo que ocurre afuera a través del tono muscular de su madre. Pensemos en cómo se relaciona con la voz y las manos de su papá.
Luego podemos imaginarnos que el bebé puede presentir un próximo viaje hacia el exterior, pero no sabe precisamente en qué consistirá ese viaje. No sabe lo que es la gravedad, ni el frío, ni el absoluto silencio, ni el aire, ni la acción de respirar. No sabe qué cosas se jugará en el acto de nacer, ni cómo se sentirá ese pasaje.Lo que estamos descubriendo es que el primer momento de la vida extrauterina no sólo es la experiencia fundante, sino que nos constituye como seres humanos y nos marca para siempre. Por esto, nos resulta importante cuidar el reencuentro de mamá-bebé-papá. Es el momento más sagrado para los tres y merecen estar juntos.
¿Qué tiene que ver todo esto con la lactancia? Es que si el mundo del bebé dentro del útero era la contención y la comunicación sostenida con el cuerpo de su madre y considerando la inmadurez con que la especie humana nace, tenemos que aceptar la importancia de seguir esta continuidad corporal que afuera se da cerca del pecho de la madre. La teta le devuelve ese confort de la casita que acaba de dejar. Con la teta hay contacto, sostén, succión, alimento, calor, vinculación, acunamiento, olor a mamá, sonido a mamá, etc. El bebé tiene derecho al cuerpo de su madre, y esa madre para poder ofrecerse al caos de un hijo, necesita del sostén del padre. Por eso es tan importante el rol del varón durante la lactancia.
No se nos cuenta la parte oscura y difícil de tener un bebé, el puerperio es una crisis existencial en la que se nos juegan múltiples vivencias personales y generacionales. Como madres nos solemos sentir agotadas, sin forma, sin tiempo, sin espacio, sin identidad, ultra demandadas, absorbidas, devoradas. Allí es donde la función del varón, para estar disponible y amoroso hacia su mujer, se hace tan importante.
Amamantar puede no ser placentero desde el comienzo. Existen miedos, incomodidades y dificultades propias de este período. Todas las mujeres pueden nutrir a sus hijos y proveerles de los mejores nutrientes mediante la leche que la especie pensó para nosotros. La leche materna es un fluido vivo porque contiene células y anticuerpos únicos de cada madre, adaptados específicamente para su hijo.
Verse amamantando por primera vez puede resultar muy extraño. Las mujeres solemos estar muy desconectadas con nuestros cuerpos, y sentir su poder quizás sea incómodo o aterrador. Pero hay una memoria celular maravillosa en la naturaleza y el bebé nace sabiendo que tiene que reptar hacia el pecho de su madre, y ahí se sentirá seguro y protegido. Cuando podemos dimensionar que la lactancia es la continuidad del embarazo y el parto podremos entregarnos con confianza a esta nueva etapa de la vida hecha leche.
Serían cuarenta semanas de gestación intrauterina y otras cuarenta de gestación extrauterina. Si un bebé pudo nacer del vientre de su madre sin sustitutos ni úteros tecnológicos o industrializados, por qué creer que nuestra leche no será suficiente, o necesita complementos. La sociedad de consumo nos ha llenado de miedos y culpas con respecto al bien o mal criar de los niños. Cuánto contacto, upa y amor puede estar de más en una persona que acaba de nacer, y en una de seis meses.
Es interminable la cantidad de productos y servicios pensados para separar a los padres de sus hijos. Nos hacen creer que es para educarlos autónomos, nosotros acatamos esas órdenes, "órdenes profesionales", incluso yendo en contra de nuestro deseo e intuición de padres de tener a nuestros hijos cerca. Por lo tanto, no sólo se priva al bebé de la experiencia reparadora de pertenecer al cuerpo de sus padres, sino que se priva a los padres del placer biológico de permanecer cerca de nueve meses acunando a sus hijos.
También es cierto que muchas mujeres no desean amamantar y merecen ser respetadas y acompañadas. Todas las madres debemos escuchar nuestra voz interior y tenemos derecho a que se respeten nuestros tiempos y a tener una red de contención. Tenemos que pensar con quiénes contamos y para qué a la hora de ser madres. Dos padres son poco, pues criar un niño resulta devastador, y a la vez podría enseñarnos a pedir ayuda sin miedo y a tender lazos con otros adultos que serán importantes para la vida de la familia.
Lo más importante, una buena prendida.
Para dar la teta es necesario respetar los ritmos que propone el bebé. Recomendaciones: dar la teta a demanda, dejar que el bebé suelte sólo el primer pecho antes de ofrecer el segundo, tratar de iniciar el amamantamiento unos minutos después del parto, no ofrecer sustitutos de la succión o de la leche materna. Ofrecer el pecho ante posibles señales de hambre como incomodidad, manos en la boca, y llanto por supuesto. La mejor forma de asegurarse un triunfo en la lactancia materna es evaluar la colocación del bebé al pecho. Para estar bien prendido, el bebé tiene que:
Agarrar gran parte de la areola
Tener la boca bien abierta y los labios evertidos
Tener el mentón y la punta de la nariz rozando el pecho materno
Tener su panza en contacto con la de su mamá o su torso siempre mirando en dirección al cuerpo de la madre
El bebé no tiene que:
Hacer chasquidos o sonidos de aire dentro de la boca
Tener sus mejillas ahuecadas
Tomar solamente el pezón (éste no debe salir deformado ni aplastado de la boca del niño)
¡Pedí ayuda!
Si tenés dudas sobre la prendida de tu bebe a la teta, la bajada de leche... si te angustia el aumento de peso, si sentís dolor, incomodidad o incertidumbre acerca de la lactancia. Si tenés dudas a acerca de cuáles son la verdades y los mitos de dar la teta. Si creés que no podés, que tu leche no es suficiente, que se te va a retirar, si pensás que tu bebé se queda con hambre. Si estás agotada, si volvés a trabajar, si temés malcriar, si querés destetar.
Si tenés dudas sobre el sueño, la alimentación, el llanto, o las necesidades de tu bebé, si te sentís sola, o incomprendida, triste o perdida. No dudes en consultar. Nos pasa a todas las mamás.
Acerca del Primer Programa Argentino de Formación en Primera Infancia y Crianza:
La Fundación Buenos Aires y la Asociación Civil Argentina de Puericultura -a cargo de Laura Krochik- abren la inscripción para el “Primer Programa Argentino de Formación en Primera Infancia y Crianza”, modalidad presencial y virtual del ciclo lectivo 2011.
“Lo novedoso de nuestra formación se debe a que aporta a los alumnos una mirada interdisciplinaria muy amplia de la primera infancia. Nuestros egresados cuentan con muchísimas herramientas para aplicarlas en el trabajo con niños y sus familias o bien en sus propios hogares. Además están capacitados para detectar problemas en los bebés y niños e intervenir de forma temprana y así evitar que se desarrolle algún trastorno de más difícil solución”, comenta la Lic. Andrea Gotloib, coordinadora del programa y directora de la Fundación Buenos Aires.
Destinado a todas aquellas personas interesadas en capacitarse de manera interdisciplinaria en el área de la primera infancia. Con la intención de acompañar y asistir a las madres, futuras madres y familias.
Las fechas del comienzo de clases son:
· Modalidad Presencial Turno Tarde: 4 de agosto
· Modalidad Presencial Turno Noche: 2 de agosto
· Modalidad Virtual: 20 de septiembre
Objetivos:
· Conocer el desarrollo emocional del niño y capacitarse de manera interdisciplinaria en el área de la Primera Infancia.
· Intervenir de manera preventiva en los vínculos tempranos y detectar precozmente alguna de las posibles patologías que pueden presentarse durante la primera infancia para realizar las acciones pertinentes.
· Proporcionar recursos útiles para el trabajo con el niño y sus familias, ayudando a establecer vínculos que promuevan un desarrollo integral.
Ejes temáticos:
· Concepción, embarazo y parto
· Puerperio
· Lactancia
· Fusión emocional y corporal
· Psiquismo infantil
· Vínculo temprano y apego
· El llanto
· El sueño infantil
· La alimentación
· Crianza: Los primeros años
· El juego
· Maternidad y paternidad en situaciones especiales
· Prevención
· Rol profesional
Informes e Inscripción:
Fundación Buenos Aires
Av. Federico Lacroze 2666 Dto. “A”, C.A.B.A.
4554-5407 / 5395
formacion@fundacionbsas.org.ar
http://primerainfanciaycrianza.blogspot.com y http://www.fundacionbsas.org.ar
Lactancia: la continuidad del embarazo y el parto
Violeta VazquezPuericultora, Doula y Docente del Primer Programa Argentino de Formación en Primera Infancia y Crianza (http://www.primerainfanciaycrianza.blogspot.com/)
Al decir "leche" y aunque sea "leche materna", los adultos estamos acostumbrados a relacionar y pensar que todas las leches son mas o menos lo mismo. La leche humana, la leche de vaca, la leche de soja, la leche de coco. Y sin embargo nada tiene que ver una sustancia con la otra, ni pueden reemplazarse entre sí.
La leche humana es un tejido vivo, y los especialistas cada vez encontramos menos motivos sensatos para comprarla con la leche de fórmula o con la leche de vaca. La leche humana es la sustancia que eligió la naturaleza para nutrir óptimamente a la cría humana que en nada se parece al ternero. Al tener la información inmunitaria de la madre, el recién nacido cuenta, en su leche, con todos los anticuerpos que su madre desarrolló a lo largo de su vida.
Durante todo el primer año vida, la leche materna es el alimento principal para el niño, incluso luego de comenzar a ingerir alimentos sólidos. Darle jugos, aguas, papillas y semisólidos antes de tiempo no hacen más que perder calidad nutritiva y calorías en la alimentación de los niños, porque estaríamos desplazando a la leche materna, que el primer año de vida es muy superior que cualquier otro alimento (incluidas leches y papillas).
La leche de mamá, siempre esta disponible, no se acaba y el bebé se puede calmar en el acto. Además, dar la teta es lo mas parecido a ofrecerle un útero externo que el niño necesita luego de su nacimiento. La especia humana nace inmadura, necesita replicar el útero materno en los brazos de sus padres hasta que aprenda a incorporarse y hasta que adquiera ciertas libertades.
Con la teta hay contacto, sostén, succión, alimento, calor, vinculación, acunamiento, olor a mamá, sonido a mamá, etc. El bebé tiene derecho al cuerpo de su madre, y esa madre para poder ofrecerse al caos de un hijo, necesita del sostén del padre. Por eso es tan importante el rol del varón durante la lactancia.
No se nos cuenta la parte oscura y difícil de tener un bebé, el puerperio es una crisis existencial en la que se nos juegan múltiples vivencias personales y generacionales. Como madres nos solemos sentir agotadas, sin forma, sin tiempo, sin espacio, sin identidad, ultra demandadas, absorbidas, devoradas. Allí es donde la función del varón, para estar disponible y amoroso hacia su mujer, se hace tan importante.
Amamantar puede no ser placentero desde el comienzo. Existen miedos, incomodidades y dificultades propias de este período. Verse amamantando por primera vez puede resultar muy extraño pero cuando dimensionamos que la lactancia es la continuidad del embarazo y el parto podremos entregarnos con confianza a esta nueva etapa de la vida hecha leche.
Los beneficios de la lactancia son innumerables, incluso para la familia, para la sociedad, para la economía mundial. En salud, comodidad y vínculo. Los beneficios para la salud del amamantamiento se pueden extender a las madres también. Según el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología, el amamantamiento extendido reduce el riesgo del cáncer ovárico y del cáncer de pecho. Los nuevos estudios también han encontrado que las mujeres que amamantan enfrentan un riesgo más bajo de la diabetes iniciada en la adultez del tipo 2, y ellas parecen tener un riesgo más bajo de desarrollar osteoporosis más adelante en la vida.
Sin embargo "defender" la lactancia materna ante otras leches es absurdo, ya que la leche de fórmula es un remedio que debe ser indicado por el médico como cualquier droga y la leche materna es un fin en sí mismo.
En una misma toma la composición de la leche va a cambiando, de hecho la composición de la leche nunca es igual. Cambia a lo largo del día, cambia de un pecho al otro y también a lo largo de la mamada. Siempre se está reajustando a las necesidades del niño, las cuales también van cambiando. A lo largo de la mamada el tenor graso de la leche va aumentando, por eso es tan importante dejar al niño mamar de un pecho todo lo que desee, y así asegurarnos de que está llegando a ingerir la leche más grasosa.
Desde ya que una mamá que no desea amamantar también debe ser apoyada y acompañada en su decisión. Pero lo que me parece importante del cambio de paradigma es que aquellas mujeres que sí desean amantar a sus hijos tengan el apoyo y la información necesaria. Porque una mujer que pudo gestar y parir es realmente improbable que no pueda amantar. Sí se necesita de guía y contención profesional.
La Prendida:
Para dar la teta es necesario respetar los ritmos que propone el bebé. Recomendaciones: dar la teta a demanda, dejar que el bebé suelte sólo el primer pecho antes de ofrecer el segundo, tratar de iniciar el amamantamiento unos minutos después del parto, no ofrecer sustitutos de la succión o de la leche materna. Ofrecer el pecho ante posibles señales de hambre como incomodidad, manos en la boca, y llanto por supuesto. La mejor forma de asegurarse un triunfo en la lactancia materna es evaluar la colocación del bebé al pecho. Para estar bien prendido, el bebé tiene que:
- Tomar gran parte de la areola
- Tener la boca bien abierta y los labios evertidos
- Tener el mentón y la punta de la nariz rozando el pecho materno
- Tener su panza en contacto con la de su mamá o su torso siempre mirando en dirección al cuerpo de la madre
El bebé no debe:
- Hacer chasquidos o sonidos de aire dentro de la boca
- Tener sus mejillas ahuecadas
- Tomar solamente el pezón (éste no debe salir deformado ni aplastado al final de la toma)
Importancia de los primeros cuidados y la lactancia materna
Luego de nueve meses de vida intrauterina, donde todas las necesidades básicas del bebé se encontraban satisfechas (contención, alimentación, cuidados, entorno), resulta necesario continuar del mismo modo, buscando una profunda y emocional comunicación entre el bebé y su madre.Fomentar el contacto corporal mediante abrazos seguros, apretados y firmes, besos, caricias, movimientos constantes de acunar y upa permanente, los cuales lejos del mito de mal-criar, lo que hace es constituir un apoyo y sostén emocional firma para el bebé, otorgándole seguridad para que de a poco vaya independizándose y adaptándose al nuevo mundo exterior.
Se debe recordar que no existe nadie más indefenso e inmaduro que un bebé al nacer, por lo que las madres debemos intentar decodificar e interpretar las necesidades y buscar el modo de satisfacerlas, ofrecer un sostén para su propia seguridad.
Todos sabemos que durante los 3 primeros años de vida, el ser humano produce su mayor desarrollo físico y emocional, constituyendo su estructura que lo sostendrá en el futuro. Por lo tanto, los bebés que fueron atendidos en sus necesidades –tanto físicas como emocionales-, tendrán un desarrollo integral sano. Durante este desarrollo, entendemos la lactancia como trascendental al aspecto nutricial, ofreciendo una mirada en la que tanto la mamá como su bebé se benefician en una única interacción.
La lactancia materna no puede considerarse como algo sólo fisiológico y nutritivo sino debemos tener una mirada más amplia y abarcativa. Todas las mujeres podemos amamantar a nuestros hijos –salvo algún impedimento patológico- ya que todos los bebés sanos tienen lo que se conoce como “reflejo de búsqueda y succión”, es decir, el impulso innato de buscar y succionar el pecho materno. Durante las primeras horas de vida, este reflejo tiene su máximo punto de expresión, además de coincidir con un estado de alerta e interacción del bebé con su madre, que luego va disminuyendo.
Teniendo en cuenta esto, resulta fundamental que la mamá y su bebé tengan la intimidad requerida para este momento único, en un espacio íntimo y privado para que este encuentro amoroso se de, y su resultado sea la estrecha comunicación entre ambos, que permitirá que el bebé pueda succionar el pecho materno, y la madre pueda producir leche. El beneficio de ambos será el sentimiento de placer emocional y físico que se produce luego de este encuentro.
Por ello, consideramos y entendemos que el acto de amamantar no es sólo un aporte nutricional, sino que además se encuentra acompañado de, por lo que no se recomienda intentar forzar estos encuentros con horarios o pautas fijas, sino que debe realizarse a libre demanda.
Existen muchos mitos en relación a la lactancia, con los que las madres llegan a la consulta y a partir de los cuales se hace necesario trabajar la confianza en la capacidad de amamantar. Debemos recordar que a amamantar se aprende, respetando tiempos, demandas y deseos de los bebés y de las madres, tratando de encontrar el camino de cada una hacia la maternidad. “Cuando nace tu hijo, naces vos como mamá”.
Es muy importante:
-Contacto corporal permanente.
-Brindar mimos, besos, abrazos fuertes.
-Lactancia a libre demanda.
-No forzar horarios y rutinas para amamantar.
-Prestar mucha atención al bebé.
-Atender, sostener, mirar.
-Intentar satisfacer las necesidades del bebé.
-Respetar los tiempos del bebé y los nuestros.
-Cuidar a nuestros hijos y cuidarnos a nosotras.
Coordinadora del Primer Programa Argentino de Formación en Primera Infancia y Crianza
Lactancia y crianza, su importancia en los primeros años de vida
Es sabido por todos la importancia que tiene el amamantamiento en el crecimiento de los niños. La leche materna es la base de la alimentación del bebé, su protección contra todas las enfermedades y lo que asegura su normal desarrollo.Si bien en la actualidad se reconocen los beneficios de la lactancia materna, hay que tener en cuenta que no lo es todo. Más allá del amamantamiento, se encuentran las nuevas teorías que enfocan el tema partiendo de un concepto más completo y abarcativo, La crianza.
Los afectos, son parte fundamental del desarrollo de todo ser humano, La complejidad psicológica de cada uno debe tomarse en cuenta al momento de criar un hijo. Resulta necesario que además de reconocer la importancia de los aspectos fisiológicos, se tenga en cuenta las conductas destinadas a crear las condiciones básicas para la constitución de un psiquismo sano.
Cómo contribuir a un desarrollo psico-afectivo sano:
Responder a las necesidades básicas del niño.
Tener presente que los bebés entienden todo.
Fortalecer el vínculo entre el bebé y los padres.
Derribar el mito que si mimamos a nuestros bebés seremos dominados por ellos.
No temer perder autoridad por brindar mucho amor.
Tener la paciencia para acompañar a nuestros hijos en su camino de aprendizaje.
Tomarse el tiempo de compartir, hablar y comunicarse los hijos (aunque aún no hayan adquirido el lenguaje).
Intentar satisfacer las necesidades físicas y afectivas.
Sostener, mirar y atender a los hijos.
Durante los primeros tres años de vida el niño produce el mayor desarrollo físico y emocional de su vida, constituyendo la estructura que lo sostendrá en el futuro. Por lo que en esta etapa deben extremarse los cuidados a todos los niveles. Los padres deben saber que existen personas y herramientas que pueden ayudarles en esta tarea, la puericultora.
El rol de la puericultora, especialista en lactancia, ha evolucionado. Actualmente no sólo enseña la técnica de un amamantamiento saludable, sino que es la persona responsable de acompañar a los padres en todo el proceso de la crianza, otorgando un marco de contención.
Resulta necesario tomar conciencia de la importancia que tiene educar a la población en general, sobre los beneficios de una crianza saludable y fomentar la creación de espacios de lactancia en lugares públicos, con el objeto de que las madres puedan amamantar en un marco de intimidad, contando con la asistencia de puericultoras. Y esto sería sólo un comienzo para la tarea primordial que debemos encarar entre todos.
Laura Krochik
Coordinadora del Primer Programa Argentino de Formación en Primera Infancia y Crianza
Amamantar, beneficios de la leche materna
Amamantar, es una experiencia única tanto par la madre como para el niño, un acto tan simple y complejo a la vez, por el que se construye esencialmente de a dos: un niño que necesita alimentarse para sobrevivir y una madre que necesita y desea ofrecer su leche.Ambos conforman una relación de mutuo requerimiento y beneficios, que a su vez se ve condicionada por factores biológicos, psicológicos y socioculturales.
Posiciones durante la lactancia
- Posición clásica. Sentada la madre con el niño en brazos en una silla cómoda, utilizando un almohadón para amamantar, para que el bebé logre la altura justa para alcanzar el seno, evitando que éste sea a su vez traccionado.
- Posición recostada. Recostada en lecho con el bebé a un costado. Resulta beneficiosa cuando las mujeres se encuentran cansadas o con molestias y dolores a causa del los puntos de sutura.
- Posición “rugby”. Se sostiene al niño como una pelota de rugby, sosteniendo el cuerpo con el antebrazo y la cabeza con la mano de modo que se encuentre a la altura del seno materno. Esta posición resulta muy útil en caso de dificultades para prender al niño al pecho, partos por cesárea, lactancia de gemelos y nariz cerrada.
Es aconsejable ir cambiando la posición de la lactancia para no estimular siempre la misma zona del pezón, evitar así irritaciones, y permitir el vaciamiento total de todos los conductos mamarios. Además, teniendo en cuenta que la lactancia puede llevar desde unos pocos minutos a más de media hora, se recomienda sentarse en un lugar tranquilo, donde relajarse y poder encontrar la posición más cómoda para la madre y para el niño.
Beneficios de la leche materna:
Ayuda en la nutrición del niño e influye en el desarrollo psicofísico y relacional, entre la madre y el bebé.
Es el mejor alimento pues contiene todas las sustancias necesarias para satisfacer las necesidades nutricionales del lactante al menos hasta los seis meses.
Fortalece el vínculo madre-hijo.
Garantiza un crecimiento adecuado.
y una protección más eficaz contra las infecciones.
En el pecho de la madre, además, el niño encuentra no sólo nutrición sino amor y seguridad tan importante para su correcto desarrollo psicofísico.
Consejos:
- Libre demanda. Amamanta a tu hijo cada vez que éste lo desea, en particular durante las primeras semanas de vida porque la producción de leche es estimulada con la succión frecuente.
- Posición. Verifica que la posición del niño sea la correcta: su boca debe estar bien abierta y comprender el pezón, y la areola. La nariz y el mentón deben rozar el seno. Esto evitará que durante la succión, se produzcan molestos tirones en el pezón.
- Higiene. Lava siempre tus manos antes y después de amamantar. Es importante cuidar la higiene del seno.
- Ambos senos. Amamanta a tu niño con ambos senos en cada una de las comidas, siempre comenzando por aquel en el cual amamantó la última vez.
- Frescura. Mantené los senos secos y aireados.
- Durezas. Verificá que luego de cada amamantamiento el seno esté flojo y no queden durezas. Si las hubiere, se puede extraer la leche en forma manual o usando un sacaleche.
- Pérdida de leche. Utiliza discos absorbentes, si hay pérdida de leche. Éstos garantizan la higiene y mantienen la piel seca.
Amamantar se trata de un aprendizaje mutuo, donde el bebé y la madre se vinculan, reconocen y encuentran. A través de la lactancia materna, el dar y recibir se fusionan en un vínculo único e irremplazable, haciendo de ella una maravillosa experiencia.
Laura Krochik, Especialista en Lactancia y Crianza
Coordinadora del Primer Programa Argentino de Formación en Primera Infancia y Crianza
Semana Mundial de la Lactancia Materna
“Cuando nace tu hijo, nacés vos como mamá...”
Del 1 al 7 de Agosto 2010
Este año bajo el lema:
"Paso a paso hacia una atención humana del nacimiento y la lactancia"
En la semana mundial de lactancia materna, la especialista en puericultura y
presidenta de la ACADP (Asociación civil Argentina de Puericultura) Laura Krochik invita a todas las mamás a compartir la charla:
Paso a paso hacia una lactancia exitosa
El jueves 5 de agosto a las 10 hs.
en la pérgola del 2do. nivel del Shopping Alto Palermo.
El viernes 6 de agosto a las 11 hs.
en el 3er. Nivel del Shopping Paseo Alcorta.
En la que se desarrollarán los 10 pasos que deben cumplir obligatoriamente los
centros hospitalarios y maternidades para garantizar un adecuado nivel de calidad asistencial a todas a madres tras el parto e inicio de la lactancia. También se responderá a todas las preguntas y comentarios sobre lactancia y crianza de las familias que asistan.
Como todos los años la ACADP promueve y difunde la semana mundial de la
lactancia materna establecida por W.A.B.A. (World Alliance for Breastfeeding
Action). Una red mundial de organizaciones e individuos que sostienen el dere
cho a la lactancia materna de todos los niños y sus madres, protegiendo, fomentando y apoyándolo.
La ACADP cuenta con actividades y espacios para madres, desde el momento
del embarazo y para sus familias, destinadas a promover y apoyar la lactancia
materna y la crianza.